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jueves, 15 de diciembre de 2011

La Superficie

Hasta ahora hemos hablado de qué es la aerografía, cómo funciona un aerógrafo y los diferentes tipos de pintura que encontramos en el mercado.
Ahora vamos a ver algunos de los materiales en los que podemos trabajar, aunque realmente podemos trabajar en cualquier superficie siempre que esté preparada convenientemente.

El Papel

A la hora de elegir este material tenemos que tener en cuenta que su capacidad de absorción depende en gran medida de su gramaje y su superficie. Para evitar posibles problemas sobre todo si sobrecargamos el diseño de pintura deberíamos utilizar gramajes altos, de 250 a 300 grs. en adelante (personalmente he probado en papeles de 160 grs. mate y podemos trabajar siempre que no carguemos en exceso de pintura, si no es así podría producirse un descuelgue de la pintura o deformarse el papel). Los papeles mate son los más recomendables para pintar (en los satinados corremos un peligro mayor de descuelgues).

Dentro de los papeles existen los que podríamos definir como específicos, destinados a acuarela, papeles texturados, para bocetear, y cartones varios.

Lo cierto es que como en todo lo ideal es que si por precio o por gusto personal decidimos trabajar con papel lo recomendables es hacer pruebas para ver en concreto que tal responden a nuestra pintura, nuestro trazo y la forma en que aplicamos la pintura.



Lienzos

Es el soporte más utilizado para pintar, vienen imprimados así que no necesitan una preparación previa.



Las Telas

Según el tipo de tela trabajaremos de diferente manera, en general en esta superficie usaremos Acrílico (para textil) o Pintura para tela resistente al agua.

Para trabajar más cómodamente podemos utilizar un cartón o un bastidor específico para conseguir que la tela no se mueva y no tenga arrugas.

Algodón, generalmente las prendas de algodón suelen perder su color en el lavado, así que antes de lavarla debemos planchar con mucha temperatura situando previamente una fina tela sobre la pintura para no dañarla. Unos 15 o 20 minutos después pondremos la camiseta del revés y la volvemos a planchar durante el mismo tiempo. Es recomendable que los primeros lavados sean con agua fría a mano y sin frotarla demasiado para no dañar el dibujo.

Tejido vaquero, a diferencia del algodón necesita un lavado y planchado previo. Al tratarse de una tela más gruesa es recomendable utilizar una plancha de tintorería puesto que se repartirá más uniformemente el calor.

Cuero, para prepararlo previamente estiraremos la tela, la limpiaremos con un paño humedecido en alcohol y finalmente con uno humedecido en agua. Una vez realizada la pintura debemos protegerla con un barniz mate (un barniz brillo daría la sensación de ser un parche).

Lycra, en este caso necesitamos utilizar una pintura específica para polyester, se trata de un tejido muy resbaladizo así que es recomendable crear una base previa (una capa de pintura a pincel, por ejemplo) sobre la que podremos trabajar mejor evitando que la pintura se filtre o no quede uniforme. Hay que tener en cuenta que se trata de un tejido muy delicado y tendremos que tener cuidado al aplicarle calor puesto que se trata de una tela que tiende a contraerse y arrugar cuando se excede la temperatura (quemamos la fibra), así que debemos aplicar un calor menos intenso pero durante más tiempo para así fijar la pintura a la tela.



Madera
Siempre que hagamos un tratamiento previo a la superficie podremos trabajarlo sin problemas. Su principal problema suele ser su peso y el peligro de alguna grieta.



El Metal
Utilizaremos pintura acrílica o bicapa previamente diluida. Es posible utilizar una monocapa muy diluida pero no suele dar tan buen resultado. En cuanto a las bicapas, es cierto que notaremos diferencias entre las marcas, personalmente he probado con Glasurit y es complicado conseguir el punto justo además tiende a saturar el aerógrafo con facilidad, sin embargo personalmente he probado con Lesonal y es mucho más fácil conseguir la disolución adecuada y no suele saturar el aerógrafo.
Una vez aplicada la pintura siempre protegeremos con un barniz, que puede ser mate, semi o brillo.

- Partiendo de una chapa desnuda aunque tratada para evitar la corrosión (con baño de cinc) aplicaremos en primer lugar una capa base de aparejo que permitirá el agarre de la pintura.
- Una vez aplicado el aparejo lijaremos la superficie básicamente matizándola (utilizando una lija de grano fino incluso al agua 800 o 1000).
- Una vez matizado podemos aplicar el color de fondo a pistola.
- Ahora trabajaremos con nuestro aerógrafo realizando nuestra pintura.
- Finalmente aplicaremos el barniz para proteger nuestra pintura.
- Una vez barnizado podremos pulir la superficie.



Lo cierto es que podemos trabajar en cualquier tipo de superficie siempre que sean preparadados adecuadamente.

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